domingo, 9 de noviembre de 2008

HART CRANE



EN LA TUMBA DE MELVILLE


Lejos de este arrecife, a veces, bajo la ola

Los dados de los huesos de los muertos

Vio legar un mensaje, al contemplarlos

Batir la orilla, en polvo oscurecidos.



Sin campanas cruzaban barcos náufragos.

El cáliz de la muerte generosa

Devolvía un disperso, lívido jeroglífico,

Envuelto en espiral de caracolas.



Luego en la calma de una vasta espira,

amarras hechizadas, y en paz ya la malicia,

Había escarchados ojos que elevaron altares;

Por los astros reptaban las calladas respuestas.



Ni cuadrante ni brújula imaginan

Más distantes mareas... Y por la azul altura

El canto no despierta al marinero.

Que su mítica sombra sólo el mar la conserva.



3 comentarios:

Patricia Ibarra dijo...

Hermosa e impresionante entrada!!
Me encantó tu manera tan especial de escribir.
Y si me lo permites aki seguire pasando.
Y te agregare a mis favoritos.
Saludos desde Mex.!!

Anónimo dijo...

Muy bueno. Me gustó mucho

Beth dijo...

Hola !

paso a saludar


estoy medio "inagurando" mi nuevo blog jjaja, si tenes ganas pasate a verlo.


Un beso :P